Si tu PS5 empieza a sonar como una turbina de avión cada vez que abres el mapa en Death Stranding 2: On the Beach, tranquilo: no estás solo. En las últimas horas, redes sociales y foros especializados como Reddit y ResetEra se han llenado de reportes preocupantes sobre alertas de temperatura y ventiladores al máximo… justo al acceder al menú de navegación del juego.
Lo curioso es que el gameplay corre sin problemas visibles, incluso con gráficos de nueva generación y rendimiento sólido. El problema parece limitarse específicamente al mapa del juego, donde algunos usuarios aseguran que el consumo de recursos se dispara de forma inusual.
“Todo iba bien, pero cuando abrí el mapa, la consola empezó a rugir y me saltó una alerta de temperatura. Pensé que era el verano… pero parece que no soy el único”, comenta un usuario en Twitter.
¿Bug de Death Stranding 2 o culpa del calor extremo?
Aunque no hay comunicado oficial por parte de Kojima Productions ni Sony, algunos expertos en hardware sospechan que podría tratarse de un bug de renderizado o mal optimización del menú, lo que genera una carga inesperada en la GPU mientras se explora el mapa.
Sin embargo, no se puede ignorar el contexto: gran parte del hemisferio norte está atravesando olas de calor brutales, lo que también podría estar influyendo en la refrigeración general de la consola, especialmente si se encuentra en espacios cerrados o sin buena ventilación.
¿Qué puedes hacer si te ocurre?
Hasta que llegue un posible parche, algunos jugadores han compartido recomendaciones temporales:
Evitar abrir el mapa durante largos periodos.
Usar ventilación externa o colocar la consola en un espacio más abierto.
Apagar el juego si notas sonidos extremos o sientes la consola muy caliente.
Reportar el bug directamente desde el menú de error de PS5 para que se escale más rápido.
Una joya visual que exige… ¿demasiado?
Death Stranding 2 ha sido alabado por su espectacular nivel técnico y visual, especialmente en PS5 Pro. Pero esta posible falla en el mapa abre preguntas sobre los límites de optimización, incluso en consolas de nueva generación.
¿Se trata de un descuido técnico? ¿O simplemente del costo de empujar los gráficos al máximo?
Sea como sea, si tu PS5 comienza a rugir como un jet, ya sabes: no es el único en despegar.